Nos encontramos en el pico del máximo solar en este año 2025, uno de los ciclos más activos que está sorprendiendo a los científicos debido a su elevada e inesperada intensidad, que continúa aumentando y donde se están produciendo muchos fenómenos cósmicos a los que debemos estar alerta.
Cuando las súper tormentas solares alcanzan nuestro planeta, las consecuencias son devastadoras por la potente radiación electromagnética y de energía cósmica y fotónica que conllevan, afectando la salud y la psiquis del ser humano, lo mismo que la tecnología de la que dependemos, interrumpiendo las comunicaciones, GPS, haciendo que caigan los satélites, como está sucediendo, pero los medios no informan, o poniendo en riesgo la Estación Espacial.
Afectando también a la desviación de los polos magnéticos con lo que eso supone para los desplazamientos de buques y aviones… con la necesidad, de realinear las pistas de aterrizaje para evitar accidentes como ya están ocurriendo.
Y lo que es más sorprendente es descubrir que estas potentes llamaradas están relacionadas con el aumento de la actividad sísmica y volcánica, con las graves consecuencias que puede ocasionar.